Ayer por la noche, finalmente depositamos la cenizas de mi papá en su nicho en una iglesia cercana a la casa de mi mamá.
Después de 6 meses, casi 7 por fin fue a su última morada, fue un momento y una experiencia un tanto rara, ver nuevamente sus restos en el frente de la iglesia, en una misa dedicada en intención para él, su foto...
Recordar todas las cosas buenas y excelentes que nos dio, aquellas cosas que en el momento que pasó pensé que era el más injusto pero que con el paso de los años y la experiencia de ser padre he comprendido que fue lo mejor que pudo haber hecho.
Lo más triste, los remordimientos, esos remordimientos de haberrlo juzgado, de haber o mejor dicho, de no haber hecho lo poco que en ocasiones pidió y que por "x" o "y" razón pensé que el viejo "estaba mal y quizás estaba chocheando"...
El ya no poder tenerlo para abrazarlo, besarlo, llenarlo de amor y cariño, todo cariño quer por tonterías no ler demostré ni le di; el no tenerlo más para escuchar un consejo, un regaño, un punto de vista, o simplemente el escuchar su voz al despedirse de hlar por teléfono diciendo: "Cuídate mucho, que Dios te bendiga, te quiero"
Ahora solo espero que estés en un lugar mejor, donde ya no tengas dolor y sufrimiento, con tu familia, padres, hermanos; mi hermano y lo más importante en presencia de Dios y disfrutando de su gloria.
Donde quiera que estés, solo puedo decirte: "PERDÓNAME POR MIS TONTERÍAS, DIOS TE BENDIGA, CUÍDATE, PROTÉGENOS Y... ¡TE QUIERO MUCHO!"
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